A continuación escribo mi traducción de lo que me parecieron las ideas principales sobre este tema en el libro de Criswell Freeman y Connie Wetzell. “God’s survival guide”.
Problemas familiares
Una familia amorosa es un tesoro de Dios. Si eres un miembro de una familia comprensiva, da gracias a tu creador. Has sido bendecido con uno de las posesiones terrestres más preciosas. Tu obligación, en respuesta al regalo de Dios, es tratar a tu familia en formas que sean consistentes con sus mandamientos.
Ninguna familia es perfecta, y tampoco la tuya desde luego. Cuando un problema ocurre, y ocurrirán de vez en vez, aquí hay algunas cosas a recordar:
1. Pon a Dios primero en todos los aspectos de tu vida. Y mientras estás ahí, ponlo en todos los aspectos de tu vida familiar también. (Josué 24:!5).” 15 Y si no están dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quién quieren servir: si a los dioses a quienes sirvieron sus antepasados al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes ahora habitan. Yo y mi familia serviremos al Señor".”
2. Elige tus palabras con cuidado. Las palabras crueles son fáciles de decir e imposibles de recobrar, por tanto piensa antes de hablar (Proverbios 12:18). “18 El charlatán corta como una espada, pero la lengua de los sabios es un remedio.”
3. Identifica que cosas puedes pasar por alto. Hasta el día en que te vuelvas perfecto tú, no esperes que ellos lo sean. (Lucas 6:36). “36 Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo”
4. No interfieras con las consecuencias lógicas que trae consigo un mal comportamiento. Cuando dejas que alguien se siga comportando mal –ya sea que esa persona sea un niño o un adulto-, estás alentando a que se continué con el mal comportamiento. Por tanto, no aceptes una conducta impropia.
5. No tengas miedo de pedir ayuda. Si estás enfrentando problemas familiares que parecen no resolverse, no dudes en consultar a tu pastor o a un consejero experimentado. (Proverbios 1:5) “5 Que escuche el sabio, y acrecentará su saber, y el inteligente adquirirá el arte de dirigir.”
6. No renuncies a Dios. Y recuerda, él nunca te abandonará ni a ti, ni a tu familia (Hebreos 10:23) “23 Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la Promesa”
A pesar de los retos inevitables de la vida familiar, tu familia es un regalo de Dios para ti. El grupo de hombres, mujeres, niños y bebes de tu “clan” conforman un tesoro que es un préstamo temporal del padre celestial. Conforme busques la dirección de Dios, recuerda que él tiene planes importantes para ti y los tuyos. Es decisión tuya el vivirlos – y amar- en consecuencia.
Efesios 6:1-4
1 Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor porque esto es lo justo, 2 ya que el primer mandamiento que contiene una promesa es este: Honra a tu padre y a tu madre, 3 para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra. 4 Padres, no irriten a sus hijos; al contrario, edúquenlos, corrigiéndolos y aconsejándolos, según el espíritu del Señor.
Efesios 4:31, 32
31 Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. 32 Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo.
El dinero puede construir o comprar una casa. Añádele amor a eso y tienes un hogar. Auméntale a Dios a eso, y tienes un templo. “Tienes una pequeña colonia del reino de los cielos”. -Anne Ortland-.
Que podemos hacer para promover la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia. –Madre Teresa-
El crear un ambiente cálido, gentil, de apoyo, promisorio, es probablemente el asunto más importante que puedes hacer por tu familia. –Stephen Covey-
Es edificante ver un castillo antiguo o un edificio no decadente, o ver un árbol maderero en buen estado y perfecto. Cuanto más bello es contemplar una familia noble y antigua que se ha mantenido en contra de las olas e inclemencias del tiempo. –Francis Bacon-
Comments