A continuación escribo mi traducción de lo que me parecieron las ideas principales sobre este tema en el libro de Criswell Freeman y Connie Wetzell. “God’s survival guide”.
Pérdida del trabajo
El perder tu trabajo puede ser una experiencia traumática que usualmente es un problema de primera magnitud que resulta en stress financiero y emocional. Pero de esto podemos estar seguros: Detrás de cada problema se halla escondida la semilla de la solución- la solución de Dios. Nuestro reto como creyentes es confiar en su providencia y buscar sus soluciones. Cuando lo hacemos, nos percatamos que Dios no hace nada sin una muy buena razón. Su razón.
Si has experimentado recientemente una pérdida de empleo, aquí hay algunas cosas a considerar y otras a realizar:
1. Recuerda que Dios sigue estando ahí. Dios gobierna las cimas de las montañas de la vida y los valles, por tanto no pierdas la esperanza. (Lamentaciones 3:25, 26). “25 El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan. 26 Es bueno esperar en silencio la salvación que viene del Señor.”
2. Si estás sintiendo lástima por ti mismo, detente: La auto compasión no te va a ayudar a encontrar un mejor trabajo o a construir una mejor vida. (2 Timoteo 1:7). “7 Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.”
3. Si no tienes trabajo, tienes una tarea muy importante que es encontrar un nuevo empleo. No lo pospongas; no te tomes unas vacaciones extendidas; no intentes mejorar tu juego de golf; no veas la televisión durante el día. Si necesitas un nuevo empleo, debes emplear al menos 40 horas a la semana buscándolo. Y debes continuar haciéndolo hasta que encuentres el trabajo que necesitas (1 Crónicas 28:20) “20 David dijo a su hijo Salomón: "¡Sé fuerte y valeroso, y manos a la obra! No temas ni te acobardes, porque el Señor Dios, mi Dios, estará contigo: él no te dejará ni te abandonará hasta que hayas terminado toda la obra necesaria para el servicio de la Casa del Señor.”
4. Usa todas las herramientas disponibles. Lo cual incluye entre otras cosas amigos, miembros de la familia, ex-compañeros de trabajo, anuncios clasificados, servicios de empleo, el Internet y tu propia suela de zapato. (2 Pedro 1:5, 6) “5 Por esta misma razón, pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud; a la virtud, el conocimiento; 6 al conocimiento, la templanza; a la templanza, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad; 7 a la piedad, el espíritu fraternal, y al espíritu fraternal, el amor.”
5. Ten pensamientos positivos: Piensa de manera positiva en ti, en tus habilidades y en tu futuro. Después de todo, si tú no crees en ellas, como puedes esperar que tu nuevo jefe crea. (Filipenses 4:8). “8 En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.”
2 Samuel 22:2, 3
2 Él dijo: Yo te amo, Señor, mi fuerza, 3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte, mi salvador, que me libras de la violencia.
1 Crónicas 28:20
20 David dijo a su hijo Salomón: "¡Sé fuerte y valeroso, y manos a la obra! No temas ni te acobardes, porque el Señor Dios, mi Dios, estará contigo: él no te dejará ni te abandonará hasta que hayas terminado toda la obra necesaria para el servicio de la Casa del Señor.
Mateo 11:28-30
28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. 29 Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana
El aguardar es el trabajo más difícil, pero Dios sabe más y podemos con alegría dejar todo en sus manos. –Lootie Moon-
Un gran alivio y satisfacción puede provenir de buscar las prioridades de Dios para nosotros en cada época, discerniendo lo que es “mejor” en medio de muchas oportunidades nobles y vaciando nuestras mejores energías en ello. –Beth Moore-
No es el trabajo lo que mata, sino la preocupación. Y, es sorprendente cuanto desgaste y prisa puede la mente humana soportar si está libre de fricción y bien aceitada por el espíritu. –Vance Havner-
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