A continuación escribo mi traducción de lo que me parecieron las ideas principales sobre este tema en el libro de Criswell Freeman y Connie Wetzell. “God’s survival guide”.
Perdón
La vida sería mucho más sencilla si pudiéramos perdonar de “una vez por todas” y ya. Pero perdonar es rara vez así de fácil. Para la mayoría de nosotros, la decisión de perdonar es sincera, pero el proceso real es más difícil. El perdonar es un proceso que requiere esfuerzo, tiempo, perseverancia y oración.
El perdonar es rara vez fácil, pero siempre es lo correcto. Cuando perdonamos a aquellos que nos han herido, honramos a Dios al obedecer sus mandamientos. Pero cuando albergamos resentimiento en contra de los otros, los resultados son previsiblemente desafortunados.
En algunas ocasiones no es a la otra persona a la que debes perdonar, es a ti mismo. Si has cometido errores –y quién no los ha cometido?- quizá continúas cargando rencor contra la persona que ves en el espejo. Si es así, aquí hay un proceso de tres pasos para resolver esos sentimientos:
1. Detén la conducta dañina que es la fuente de tu enojo auto-dirigido.
2. Busca el perdón de Dios(y de la gente a la que hayas ofendido)
3. Pídele a Dios que limpie tu corazón de todo el rencor y remordimiento... y síguelo haciendo así hasta que él lo haga.
Si existe aunque sea una persona, viva o muerta, a quien no hayas perdonado (y eso te incluye a ti mismo), sigue los mandamientos de Dios y su voluntad para tu vida: perdona esa persona HOY. Y recuerda que el rencor, el arrepentimiento no son parte del plan de Dios para tu vida. El perdón sí lo es.
El proceso del perdón se empieza al redirigir tus pensamientos y oraciones. Si sinceramente deseas perdonar a alguien, reza por esa persona. Y luego reza por ti mismo pidiéndole a Dios que cure tu corazón. No esperes que el perdonar sea fácil o rápido pero ten confianza: con Dios a tu lado, puedes perdonar... y lo lograrás.
Mateo 6:14, 15
14 Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes.
15 Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.
Mateo 18:21, 22
21 Entonces se adelantó Pedro y le dijo: "Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?". 22 Jesús le respondió: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
Hebreos 8:12
12 Porque me apiadaré de sus iniquidades y de sus pecados no me acordaré ya.
Dios invita al amado no sólo a amar, sino a ser cariñoso. Dios invita al perdonado no sólo a perdonar sino a ser compasivo. –Beth Moore-
Dame tal amor por Dios y por los hombres que erradique todo el odio y la amargura –Dietrich Bonhoeffer-
Viendo retrospectivamente mi vida, todo lo que puedo ver es Misericordia y Gracia escrita por todos lados con grandes letras. Que me permita Dios tener el mismo tipo de corazón hacia aquellos que me hieran u ofendan. –Jim Cymbala-
Creo que el perdón puede convertirse en un ciclo continuo: porque Dios nos perdona, nosotros perdonamos a otros, y ya que perdonamos a otros, Dios nos perdona. La escritura plantea ambas partes de ese ciclo. -Shirley Dobson-
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