A continuación escribo mi traducción de lo que me parecieron las ideas principales sobre este tema en el libro de Criswell Freeman y Connie Wetzell. “God’s survival guide”.
Culpa
Todos hemos fallado. Algunas de nuestras fallas resultan de nuestra testarudez en contra de los mandamientos de Dios. Algunas veces, somos arrastrados por eventos que nos alientan a comportarnos de formas que más tarde lamentamos. Y algunas otras veces, aún cuando nuestras intenciones sean honorables, cometemos errores que tienen consecuencias de larga duración. Cuando volteamos a ver a nuestras acciones con remordimientos, experimentamos intensos sentimientos de culpabilidad. Pero Dios tiene una respuesta para la culpa que sentimos. Desde luego esa respuesta es su perdón.
Cuando genuinamente nos arrepentimos de nuestras fallas, y cuando sinceramente las confesamos, somos perdonados por nuestro padre celestial. Pero algunas veces, mucho tiempo después de que Dios nos ha perdonado, continuamos sin perdonarnos a nosotros mismos. En vez de aceptar la misericordia de Dios y a nuestro pasado, puede que sigamos pensando por largo tiempo y duramente acerca de las cosas que “podrían haber sido”, o las cosas que “debieron haber sido” de tal o cual manera.
Estás agobiado con sentimientos de culpabilidad, aún después de haber recibido el perdón de Dios? Sigues luchando con recuerdos dolorosos de errores cometidos hace mucho tiempo? Estás concentrado tan intensamente en el ayer que tu visión del “hoy” está empañada? Si es así, aún tienes trabajo por hacer –trabajo espiritual-. Debes pedir a tu padre celestial no Perdón (ese te lo concedió la primera vez que se lo pediste) sino Aceptación y Confianza: Aceptación del pasado y Confianza de los planes de Dios en tu vida.
Si te encuentras plagado de sentimientos de culpa y vergüenza, considera los siguientes consejos basados en la Biblia para vencer esos sentimientos de culpa de una vez y por todas.
1. Deja de hacer las cosas que te hacen sentir culpable: Cómo puedes esperar no sentirte culpable si estás haciendo algo indebido. (Hechos de los Apóstoles 26:20). “20 Por el contrario, dirigiéndome primero a los habitantes de Damasco, luego a los de Jerusalén y de todo el país de Judea, y finalmente a los paganos, les prediqué que era necesario arrepentirse y convertirse a Dios, manifestando su conversión con obras.”
2. Pídele a Dios su perdón: Cuando se lo pidas, te lo concederá. (1 Juan 1:9). “9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad.”
3. Pídele perdón a la gente que hayas lastimado: Este paso es difícil, pero útil. Y aún si los otros no pueden perdonarte, tendrás la satisfacción de saber que pediste perdón. (Proverbio 28:13) “13 El que encubre sus delitos no prosperará, pero el que los confiesa y abandona, obtendrá misericordia”
4. Perdónate a ti mismo: Si ya no estás cometiendo la falla, perdonarte a ti mismo es la acción a seguir. Y HOY es el día adecuado para ello. (Romanos 4:22) “22 Guarda para ti, delante de Dios, lo que te dicta tu propia convicción. ¡Feliz el que no tiene nada que reprocharse por aquello que elige!”
5. Vuélvete más cuidadoso en tu tiempo diario de oración y tu estudio de la Biblia: Una hora fija de reflexión silenciosa y de oración te permitirán alabara a tu creador, enfocar tus pensamientos, acordarte de su amor y buscar su guía en asuntos grandes y pequeños. (Isaías 50:4, 5). “4 El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo. 5 El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás.”
6. Ocúpate haciendo del mundo un mejor lugar: Ahora que Dios te ha perdonado, es hora de que muestres tu gratitud sirviéndole. (Mateos 23:11,12) “11 El más grande entre ustedes será el que los sirva, 12 porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado.”
Romanos 8:1
1 Por lo tanto, ya no hay condenación para aquellos que viven unidos a Cristo Jesús.
Salmos 32:5
5 Pero yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: "Confesaré mis faltas al Señor".¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
Isaías 44:22
22 Yo he disipado tus rebeldías como una nube y tus pecados como un nubarrón. ¡Vuelve hacia mí, porque yo te redimí!
Nunca pierdes el amor de Dios. La culpabilidad es el aviso de que temporalmente te encuentras fuera de contacto con él. –Jack Dominian-
La vida espiritual sin culpa sería como la vida física sin el dolor. La culpa es un mecanismo de defensa; es como una alarma que se activa para dirigirte a confesar cuando has errado. –John Macarthur-
Creámosle a Jesús en su palabra. Cuando él dice que hemos sido perdonados, descarguémonos de la culpa. Cuando él dice que somos valiosos, creámosle. Cuando dice que somos eternos, enterremos nuestros miedos. Cuando nos dice que se nos proveerá, dejemos de preocuparnos. –Max Lucado-
El enemigo sabe que si vives bajo una nube obscura de culpa, no podrás testificar efectivamente o servir al señor con poder y bendiciones. –Warren Wiersbe-
La culpa es el regalo que se regenera a si mismo -Erma Bombeck-
Comments